domingo, 3 de enero de 2010

La Destrucción



A mis costados, sin cesar, se agita el Demonio; flota alrededor mío con un aire impalpable; lo aspiro y siento que abrasa mis pulmones y los llena de un deseo eterno y culpable.


A veces toma (conoce mi gran amor por el Arte) la forma de la más seductora de las mujeres y, bajo especioso pretexto de aburrimiento, acostumbra mis labios a filtros infames.


Me conduce así lejos de la mirada de Dios, jadeante y rendido de fatiga, en medio de las llanuras del Hastío, profundas y desiertas, y lanza a mis ojos llenos de confusión ¡vestidos manchados, heridas abiertas y el parto sangriento de la destrucción!
Charles Baudelaire

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Coño Mamba! Welcome!


Holly

Hannah Höch dijo...

Bienvenue ma fille.

Unknown dijo...

wow!! que visceral........ me han dado ganas de arañarme!!

un saludoo