jueves, 26 de febrero de 2009
viernes, 13 de febrero de 2009
domingo, 8 de febrero de 2009
A Hannah y Tristan...
Hoy no es domingo para llevar a cabo el suicidio. Hoy es domingo de Arte y Vanguardia. De dosis extremas de ficción. De fe para los fieles. De veneno de luz de sol. Hoy ha dejado de azotarnos la lluvia y puede que deje de azotarnos el viento, de lo contrario, seguirá siendo domingo anti suicidas.
Video: Vinicio Caposela-L´indispensabile-Màraja
sábado, 7 de febrero de 2009
viernes, 6 de febrero de 2009
Man Ray.
lunes, 2 de febrero de 2009
DANZA DE NARCISO
Estoy negro de amor,
ni ruiseñor ni muchacho,
todo entero como una flor
deseando sin deseo.
Me he levantado entre las violetas
mientras aclaraba
cantando un canto olvidado
en la noche serena.
Me dije: «¡Narciso!»,
y un espíritu
con mi rostro
oscurecía la hierba
al claro de sus rizos.
Pier Paolo Passolini.
ni ruiseñor ni muchacho,
todo entero como una flor
deseando sin deseo.
Me he levantado entre las violetas
mientras aclaraba
cantando un canto olvidado
en la noche serena.
Me dije: «¡Narciso!»,
y un espíritu
con mi rostro
oscurecía la hierba
al claro de sus rizos.
Pier Paolo Passolini.
sábado, 24 de enero de 2009
10 de mayo
Reina en mi espíritu una alegría admirable, muy parecida a las dulces alboradas de la primavera, de que gozo aquí con delicia. Estoy solo, y me felicito de vivir en este país, el más a propósito para almas como la mía, soy tan dichoso, mi querido amigo, me sojuzga de tal modo la idea de reposar, que no me ocupo de mi arte. Ahora no sabría dibujar, ni siquiera hacer una línea con el lápiz; y, sin embargo, jamás he sido mejor pintor. Cuando el valle se vela en torno mío con un encaje de vapores; cuando el sol de mediodía centellea sobre la impenetrable sombra de mi bosque sin conseguir otra cosa que filtrar entre las hojas algunos rayos que penetran hasta el fondo del santuario, cuando recostado sobre la crecida hierba, cerca de la cascada, mi vista, más próxima a la tierra, descubre multitud de menudas y diversas plantas; cuando siento más cerca de mi corazón los rumores de vida de ese pequeño mundo que palpita en los tallos de las hojas, y veo las formas innumerables e infinitas de los gusanillos y de los insectos; cuando siento, en fin, la presencia del Todopoderoso, que nos ha creado a su imagen, y el soplo del amor sin límites que nos sostiene y nos mece en el seno de una eterna alegría; amigo mío, si los primeros fulgores del alba me acarician, y el cielo y el mundo que me rodean se reflejan en mi espíritu como la imagen de una mujer adorada, entonces suspiro y exclamo: "¡Si yo pudiera expresar todo lo que siento! ¡Si todo lo que dentro de mí se agita con tanto calor, con tanta exuberancia de vida, pudiera yo extenderlo sobre el papel, convirtiendo éste en espejo de mi alma, como mi alma es espejo de Dios!" Amigo... Pero me abisma y me anonada la sublimidad de tan magníficas imágenes.
Johann Volfgang von Goethe-Las cuitas del joven Werther
Johann Volfgang von Goethe-Las cuitas del joven Werther
jueves, 22 de enero de 2009
Sigo tan sediento de absoluto como cuando tenía veinte años, pero la delicada crispación, la delicia ácida y mordiente del acto creador o de la simple contemplación de la belleza, no me parecen ya un premio, un acceso a una realidad absoluta y satisfactoria. Sólo hay una belleza que todavía puede darme ese acceso: aquella que es un fin y no un medio, y que lo es porque su creador ha identificado en sí mismo su sentido de la condición humana con su sentido de la condición de artista.
De Rayuela, cap. 112
miércoles, 21 de enero de 2009
Jazz
La cosa va así. Están los perdedores, que vuelven con sus chicas sonriendo como si no pasara nada, los ganadores, que se quedan apoyados en la mesa con su vaso en la mano y viendo a las chicas bailar, y los retadores, con un euro en la mano que ponen sobre la mesa de madera de manera ruidosa.
Y el planeta entero da un giro de 360 grados. La bola toca la madera. Da igual de donde seas, Granada, Galicia... si retienes o cambias la bola de jugar a jugador, si pasas la bola hacia la delantera o cambias de sitio. La partida ha comenzado y en la calle dicta la actitud, no la norma.
El juego refleja la naturaleza del país. Se miran en silencio. Están juntos pero sin estarlo. Se animan entre los del mismo equipo pero a media voz, respetando. Si marcas un gol desde la defensa miras al portero contrario o levantas a medias una mano. Lo siento. Pura caballerosidad con la chabacanería histórica. Golpes duros, sonrisas. Con ese toque de aceptación de los que miran la partida atentamente. Una mirada tras un gol. Una aprobación y vuelta a la partida.
El suspiro eterno de no alcanzar la bola. Se estiran, se retuercen sobre sí, materia viva unida a materia inerte. No importa que le falten cabezas mientras tengan piernas. Clap, clin, clin, clin, clap, clin. Pura melodía. Jazz.
Los mejores se ponen atrás. Se secan las manos en los pantalones. Aprietan los labios. Como todo el la vida, quien aprieta los labios ve las cosas desde otra óptica. Ganador.
Aceptación. Acogida de una mujer con disparos leves. Todo lo mejor de un deporte y todo lo mejor de la calle en una mesa de madera.
La velocidad depende de quien juegue. Magos de unas varas de metal que con medio giro hacen desaparecer la bola. Todo magia. Para que luego el contrario la haga aparecer de debajo de la mesa. ¡Tachán!.
Como todo, el más rápido, el más capaz, gana. El que se hace respetar triunfa. Giros. Materiales básicos. Jazz, pura improvisación en una esquina oscura de un bar. Y volver a empezar.
Los perdedores, que vuelven con sus chicas sonriendo como si no pasara nada, los ganadores, que se quedan apoyados en la mesa con su vaso en la mano y viendo a las chicas bailar, y los retadores, con un euro en la mano que ponen sobre la mesa de madera de manera ruidosa.
sábado, 17 de enero de 2009
f*ck
¿Bien? Si...
Es algo así a lo que le iba diciendo. A lo que le iba diciendo antes de que conectara el aparato, ¿sabe?
Los Baños del Carmen... era un sitio distinto antes. Cuando era muy pequeño venía acompañado de mis padres, ¿sabe?. Todos iban con trajes de baño, de esos antiguos que envolvían casi todo el cuerpo. Las señoras con sus pamelas y sus cambiadores en la misma arena. ¿Entiende? En la playa... Y... comían. Todos hacían una pequeña merienda en las toallas o sobre tela. Mmmmm... incluso la gente pobre honrada venía, ¿sabe?. Ellos llevaban telas de saco en vez de toallas. Pero eran gente honrada y no molestaban a nadie.
Allí... ¿ve?. Ahora está destrozado pero ¿lo ve?. Allí todos hacían una pequeña fila. Bajaban todos tímidamente. Paso a paso porque aquella maldita madera resbalaba. Incluso tenía algas. Una vez me resbalé. Créame, si no llega a agarrarme aquel caballero me hubiera partido la crisma en dos. Oooh Dios...
Entonces todos bajaban, ¿entiende?. Todos alineados, educadamente. Incluso si una señora estaba de las últimas en la fila podía tirarse al agua antes que muchos hombres. Todos la dejaban pasar, ya sabe... Era un agua con propiedades medicinales decían... ¿entiende?. Hmmm... La gente iba a bañarse para calmar los dolores de huesos, dolencias. Problemas de piel... ya sabe. Ese tipo de cosas...
Ahora todo es distinto. Llegaron todos aquellos extranjeros con sus costumbres extranjeras, ¿sabe?. Árabes, rusos, irlandeses, negros... Llegaron todos, ¿entiende?. Y el Gobierno no hizo nada. El Gobierno no hizo nada, ¿entiende?. Los dejó relevados. Nada. Les dio un papel que dijera que eran ciudadanos de este país. Y nada más. Ellos cogieron su sitio. Se adueñaron. Si nada le daban algo tendrían que hacer suyo. Su sitio... y lo destrozaron.
Oooh Dios... Esto ya no es lo que era antes. No... Todo está manchado. Ya no hay escaleras. No hay meriendas ni gente honrada. No hay nada. Los desechos de los desechos sobre los cuales se asientan los desechos del Gobierno. Las aguas ya no curan, ¿entiende?.
Yo dormí una vez viendo las estrellas en esta playa, ¿sabe?. Hmmmm... fue en el '59. En el '58 quizás...
El Gobierno... Oooh Dios...
Entrevista de una radio local a John Douh
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