jueves, 7 de junio de 2012

"Quien tiene un amigo guardia civil…"


Tengo ganas de tener guardadas todas las historias que mi abuelo relata sobre su vida. De la guerra, de su emigración a Argentina y de su retorno a España. Pero siempre encuentro excusas para dejarlo para más tarde, para cuando tenga tiempo. Sin darme cuenta que algún día mi abuelo no estará en casa, ni me calentará la cabeza con sus historias y detalles escambrosos a la hora de comer.


Hoy vino a visitarnos un amigo de la familia, un maestro de la escuela de toda la vida. A mi abuelo le encanta charlar y cuando conoce a alguien y puede comentarle sobre sus antepasados, no se lo piensa dos veces.

Es así como he conocido la historia que más adelante os voy a relatar y que aún más me ha hastiado el corazón. Porque estas historias están bajo terreno pantanoso, que parece que no hay nada pero de vez en cuando aparecen ápices de lo que fue y no se quiere hablar.



Allá por el año 1950, Antonio López Rodríguez, procedente de la Rambla Huarea (cortijo El Matorral), decidió junto a su familia partir hacia la Argentina en busca de una vida libre de hambre  y miseria.

Al poco tiempo de pisar tierra americana, Antonio, mi abuelo, recibió la noticia de que su primo hermano había muerto. Era un hombre joven, a lo sumo 31 años, por lo que la trágica noticia sobrecogió a la familia. El hermano de Antonio, en su carta, solamente señalaba ese dato, no especificó de qué ni cómo.

Al tiempo, una cuñada de José López Vargas, el joven fallecido, había emigrado (o más bien huído) también con su familia a Argentina y estaba de visita en San Rafael, Mendoza, en casa de Antonio.

De este modo, Antonio conoció realmente las circunstancias de la muerte de su primo hermano y el porqué de la estampida de la familia.

José vivía en un cortijo cerca de Albuñol, “la balsilla” le llamaban. Más tarde, su suegro compró un trozo de tierra en una zona donde habían estado  los frentes, “El cortijo Burgos”. Estaba perdido por la guerra, destrozado y éstos tuvieron que hacer una finca nueva.

En aquella zona se escondían muchos maquis, muchas personas perseguidas que a causa de la represión y el miedo a ser aniquiladas se lanzaban al monte.  Era común que bajaran a escondidas a los cortijos de la zona, donde pensaban que no correrían peligro de ser delatados y que, en cambio, recibirían algún tipo de ayuda, un poco de pan, medicinas, una carta.

Al parecer, había un hombre herido en el monte y José cometió el delito de darle un poco de leche.

Un día, José estaba trabajando en su tierra cuando dos guardias civiles y un cabo se acercaron hasta donde él. Estaba atardeciendo cuando José les dijo que era tarde y que debía marchar a casa. Los civiles le sugirieron que más tarde subiera al monte a liarse un cigarro con ellos.

Cuando volvió a casa, le comentó a su mujer la invitación de los guardias y marchó con ellos.

José no volvió a su casa.

Tras esa noche, la mujer, nerviosa por no saber el paradero de su marido se lanzó a la calle en busca de respuestas.
Se acercó al cuartel de la guardia civil en Montril, donde le dijeron que no sabían nada.

Al día siguiente, dos arrieros que pasaban por la zona a lomo de sus mulos, se encontraron con el percal. La guardia civil los paró y les obligó a cargar los cuerpos de los dos hombres –que yacían en el suelo sin ojos- sobre las bestias y llevarlos al cementerio.

Uno de ellos, al reconocer la cara de José, se acercó a casa de  la viuda para hacerle llegar la noticia trágica de esta historia.  “No vayas a buscar a tu marido –le advirtió- si quieres ir a verle, acércate al cementerio”.

En los pueblos todo se murmura para que nadie escuche, pero todo se sabe. Al igual que se sabía que entre la pareja de guardias civiles se encontraba un “amigo” de José en sus tiempos mozos. Un amigo, que por “extraña casualidad” tenía manchadas las manos de sangre.

Por cosas como ésta, en la época se solía decir que “quien tiene un amigo guardia civil es como si tuviera un billete falso”.

La historia nos pertenece como pueblo, no podemos enterrarla sin haberla conocido, sin haber aprendido de ella. Todas las personas y familias que sufrieron durante la guerra y la posguerra (principalmente los años desde el 39 al 45) merecen un reconocimiento, un no caer en el olvido.

La familia de José López Vargas tuvo que huir de su tierra, de su hogar. No hubo juicio para los asesinos. SILENCIO. El silencio mata y la ignorancia también.

miércoles, 6 de junio de 2012

Andersen M Studio


 Stop-motion animation


Film for NZ Book Council

Produced by Colenso BBDO



Kiss kiss,bang bang!!

sábado, 26 de mayo de 2012

Emmanuel Polanco

















kiss kiss,bang bang!!

viernes, 25 de mayo de 2012

Videogioco

Animaciòn por Donato Sansone con mùsica y diseño de Enrico Ascoli



kiss kiss,bang bang!!

jueves, 24 de mayo de 2012

PRETTYWHORES’ MONSTER MASHUPS










Kiss kiss,bang bang!!

martes, 15 de mayo de 2012

No leer III





Son aviadores de otro tiempo sumergidos en el abismo.
Son viejos nihilistas obstinados en salvarte la vida.
Son enterradores bohemios de sonrisa petrificada.
Son niños prodigio vencidos por la inmisericorde soledad.
Son unos terroristas silenciosos esperando su oportunidad.
Son unos triunfadores venidos a menos.
Son los vigilantes de nuestra libertad.

Son unos bastardos con buenas intenciones.
Son unos hombres lobo arrastrados por la melancolía.
Son unos soñadores buscando la venganza más despiadada.
Son unos suicidas perseverantes.
Son unos enamorados pendientes de la solución final.
Son unos héroes remotos.

Son los que nos separan irremediablemente.
Sí, son todos ellos los que nos separan irremediablemente.
Los ladrones que nos roban la vida lentamente.

Son los cronistas de la nada corriendo en busca del burro volando.
Son unos feriantes dementes amantes del silencio glacial.
Son matasanos fatigados y desconsolados, siempre portadores de malas noticias.
Son poetas embrutecidos y cercenados por el pensamiento positivo.
Son tamborileros descalzos caminando hacia el abismo.
Son banqueros funambulistas y adictos al crack. 

Son los que nos separan irremediablemente.
Sí, son todos ellos los que nos separan irremediablemente.
Los ladrones que nos roban la vida lentamente.

Son unos borrachos atenazados por su lucidez.
Son unos vendedores de quebradizas emociones.
Son unos pervertidos abrasados por la aplastante rutina.
Son figurantes prepotentes.
Son unos héroes despectivos que prefieren vivir sin hacer historia.
Son los jóvenes antisistema abandonados en la cuneta.
Son saltimbanquis derrotados por nuestro pesimismo.
Son aventureros con la mente inerte.

Son los que nos separan irremediablemente.
Sí, son todos ellos los que nos separan irremediablemente.
Los ladrones que nos roban la vida lentamente.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Humedad recalcitrante

   Siempre dormía con la persiana levantada, costumbres adquiridas en tiempos que recordaba con desagradable nitidez. La rutina del momento eran galletas integrales y café con sacarina. Me comería un donut. Maquillaje y eye-liner completaron los actos autómatas mientras la rubia del telediario decía que la lluvia primaveral era normal. A esta jodida hija de puta le daba yo galletas integrales normales para desayunar. Bajó las escaleras mientras pulsaba el botón que sacaba la llave del coche y la volvía a meter. Tengo que echar gasolina. La humedad se estampó en su cara cuando abrió la puerta de la calle, hacía cuatro días que la ligera llovizna no cesaba. Ese tiempo nublaba el horizonte cual niebla londinense. Como siga lloviendo cualquier día no salgo del trabajo, y no tengo bragas de repuesto, tenía que haber cogido unas.  La caseta de madera que recubría los contenedores de basura estaba llena de gatos callejeros comiendo peladuras de naranja. Todos se alejaron según se acercaba. Entonces lo vio. Bueno, lo que me faltaba, otra vez. Esa maraña de pelos engarzados en un colgante en el lecho del arroyo le resultaba familiar. El brazo, inconfundiblemente tatuado y separado brutalmente del resto del cuerpo, estaba un poco más lejos de la carretera, casi cubierto de hierba y agua. La lluvia hacía que la sangre fuera más acuosa e incluso no pareciese macabra. Había un trozo de madera, protegido de la lluvia por el techo, que tenía salpicaduras carmesí. Era incluso fresca. Si no fuera miércoles diría que todavía tengo resaca. El pantalón, siempre ajustado, volaba en jirones arañado por un zarzal enorme. Si llamo ahora al SEPRONA menudo follón, que lo redescubra el cartero. Resultaba evidente que había muerto desangrado entre espasmos. Aceleró el paso sonriendo y abrió el coche, lleno de polen, en la distancia. No sé quién ha sido, pero me hubiera encantado hacerlo a mi.

jueves, 3 de mayo de 2012

Vincent Morisset



BLABLA...
Es un film interactivo que explora las bases de la comunicaciòn humana.Fue solicitado por la Nacional Film Board Of Canada a Vincent Morisset.

Morisset es el responsable de proyectos tales como: Neon Bible(Arcade Fire)e INNI(Sigur Ros)


Si querèis interactuar, aquì tenèis el link de la pàgina principal: http://blabla.nfb.ca/#/blabla/es

Su portfolio: http://www.vincentmorisset.com/

Kiss kiss,bang bang!!

Lemony Snicket's A series of Unfortunate Events.



  • Director creativo:Brent Watts
  • Director/diseñador: Jamie Caliri
  • Animadores: Chris Meyer,Joel Fox
  • Ilustradores: Joe Esquibel,Tom Aaron
  • Tipografìa: Scott Sorenson,Matt Manes
  • Productores: Mike Miller,Gary Levine
  • Mùsica: Thomas Newman

Kiss kiss,bang bang!!

martes, 1 de mayo de 2012

Erika Iris Simmons

ARTE CON CASSETTES RECICLADOS




Para màs informaciòn:


Kiss kiss,bang bang!!