jueves, 14 de agosto de 2008

artificial.mente



















Laodiaba tanto que me habría encantado contemplar el fracaso en cada uno de los pasos que diera. Quería que sintiera el abandono, el orgullo magullado, las lágrimas con el primer rayo de luz, en cada tic del segundero el lamento. Su corazón escondido, mudo, engañado, de mano en mano, estéril e inconexo, agrieteado, enfermo, desgarrado, dormido.

La odio tanto…Que en la soledad no escucho sus gritos.

La quería tanto que mis ojos miraban a través de sus ojos, sí y sólo sí, lo que tú quieras, haré lo que tú quieras. Lo que tú quieras, lo que tú quieras, lo que pidas. Yo te espero tumbada, entra y despiértame. Eres dueña, no me pronuncio, No muestro las cosas de ti que no me gustan, intento que me gusten, ¿no? pues silencio, asiento. No torcería tu sonrisa, no perturbaría tu tranquilidad, no habría amigos, no habría familia, No estaría yo.

La quiero tanto… Que sólo irradia belleza.

Problema que no existe no tiene solución.

Tortura de la mente.

MInuciosa.

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(Laura G.)


Collage! de Hanna Höch.

Das schlafzmmer des meisters es lohnt sich darin eine nacht zu verbigen


Les Sucettes.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Das Schwein niest zum Herzen



Ich liebe Venus in das Spiel der Könige

Sinotecabeenelpecho.collage.


Tout suffocant et blême, quand sonne l'heure.
Je me souviens des jours ancient et je pleure.
Je pleure, je pleure...


(Paul Verlaine, chanson d'automne)




where we were freed.
where we were freed.
now we are free.
now we are free.




A Laura G.

sábado, 9 de agosto de 2008

Para hacer un poema Dadaísta


Coja un periódico.

Coja unas tijeras.

Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.


Recorte el artículo.

Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.

Agítela suavemente.

Ahora saque cada recorte uno tras otro.

Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.

El poema se parecerá a usted.

Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.

No volveré a ser joven




Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

.Jaime Gil de Biedma.

viernes, 8 de agosto de 2008






Los pies fríos.

Alicia se acuesta
con los pies muy fríos.
Ni bolsa de goma,
ni tarro de vidrio.
Nada.
Frío.

El conejo blanco,
su mejor amigo,
blancos y amarillos.


Alicia se duerme
sin decir ni pío.
Sentada en la rama
más alta del pino,
la luna contempla
su rostro dormido.







CarlosMurciano, de preescolar porlomenos.








Se empalman...
se empalman la mañana y los palomos
en aludes de luz y de blancura,
sobre copas de bronces policromos
más duraderos que el de cepa pura.
palmas, palmas. y baten en dos tomos,
palmas de datilada contextura,
vuelos temiendo con transposiciones
en la luz recta, sin inclinaciones.






Peritoenlunas, Miguel Hernández. era todo un dadá sin reglas.

jueves, 7 de agosto de 2008



Intransigencia.


Y desde entonces cierre molecular.

El desparpajo,
de las palabras interfiere
en la única lógica coherente que
camina, explora y sobrelleva una manera diferente de levedad.

Docemil
escalones
son
los que derrumban la estructura.

Y desde entonces,
cierre molecular.

bodas de sangre



somos ·dos·
aunque en nuestro mundo no existan los números más allá de imagenes puras, indefinidas o simples figuras cambiantes.
somos muchos más que ·dos·
el ·dos· es par y presumimos de ser nones, impares de pies y manos.
inconexos de sonido y coherentes de cabeza.
¡quién define la coherencia! ¡quién asusta al silencio! ¡quién perturba la música!
mucho más que Tristan Tzara y Hanna Höch en la cama,
mucho más que collages de colores pasteles, horteras, fosforitos y caracoles.
somos más que ·dos· y hemos arrancado el cajón del diablo, del chocolate.
hemos encendido la radio...
y estamos dispuestos a inundar tus sentidos de kilométricas montañas de basura.




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